martes, 26 de mayo de 2015

Qué más puedo esperar.

La oscuridad llega y no sé qué pensar,
todo esto tiene que pasar.
Los tiempos no ayudan
las decepciones abundan;
sin embargo puedo divisar una tenue luz.
Poco a poco cada cosa en su lugar
caí en un mar, y no sé nadar.
Tantas lágrimas de sal derramadas,
tantas oportunidades derrochadas.
Lo que no fue,
lo que pudo ser,
lo que no será.
Si había reglas, las eludí
si tenía que ser fuerte, me rompí.
Es una causa caída
lo que ayer valía,
no es más que una bala perdida;
 no hizo más que matar dos pájaros de un tiro.
Qué más puedo esperar de esto,
más que ver el vaso medio vacío.
Qué más podemos esperar de esto
que sentir estar al borde del precipicio.
El cierre de una historia inconclusa.
Si de jugar se trata,
fui muy ilusa.

lunes, 25 de mayo de 2015

La decadencia de mis elecciones

Sigo replanteando mis elecciones.
¿Será que elijo esa venda llena de ilusiones?
Estar frente a lo evidente y aún así seguir creándome un mundo
de tristeza abundo.
De alegrías y momentos se maquilla el adoquín que llevo en mis pensamientos.
Porque somos incompletos
y más allá de todo
sigo manteniendo la firme creencia
de que algún día se complementarán nuestras carencias.
Pero más allá de toda dolencia,
te darás cuenta lo mucho que vale la presencia.
Que sin efecto no hay causa,
y con lo que deseás tenes que tener cuidado.
No seas ilusa
lo daría todo por desprender tu blusa.
Descubrirás que no todo es como lo pintan.
Si lo jugas todo, nada te brindan.
Bienvenida al mundo de las ilusiones rotas,
los encuentros insólitos y los efectos dominó.