Laberintos y dos espejos
Todo comienzo tiene su final
Y todo final tiene su comienzo
¿qué esperar de dos mortales?
Su inmortal recuerdo.
No esperes la estabilidad en mí,
hay días que me desconozco.
Podrías pasar un buen instante,
podrías reírte conmigo,
podrías complementar tu felicidad con
la mía
podrías rozar tu piel con la mía,
podrías por un momento
vivir una hermosa mentira.
Dulce miel
dulce anhelo
de color rojo como el deseo.
Conmigo no hay garantías,
“siempre es hoy”.
El ayer no importa,
mi presente sos vos.
Toda mentira es verdad
quiero que seas mi mentira,
Mi mentira preferida…
Charcos de agua reflejan
las ilusiones acontecidas.
Buscando una razón
me llevó a un camino
en ese camino estabas vos.
Tu sonrisa y toda la humanidad
que te caracteriza.
La sensación hace al tacto,
mi sueño tiene tu cara, tu cuerpo.
¡Tan lejos, mi bien!
La marea sube, y sólo espero
ser fuerte y no caer.
Me enseñás a fortalecerme
después de cada caída,
pero es difícil después de cada partida.
Las mareas vienen con toda la fuerza,
me doblo, cierro los ojos, y sigo.
Escudándome, quizás el propio virus es
el antídoto,
Esa es la barrera.
Estate preparado siempre,
las ausencias y el tiempo no perdonan.
Cada minuto, cada lugar
tiene su momento perfecto.
¡Ay de mí! Con esta ansiedad,
quiero hacer de nosotros algo eterno.